miércoles, 15 de febrero de 2012

Proceso Formativo Integrado


¿A qué pasos dedico más tiempo? ¿Cumplo todos ellos?

Hoy por hoy todavía no soy maestra y no he puesto en práctica ninguna actividad. Sin embargo, creo que el primer factor siempre ha de ser establecer los componentes claves del modelo educativo. Es decir, es necesario identificar los factores contextuales y las metas que quieres conseguir. También es necesario formular los procesos de evaluación a través de los cuales evaluarás las actividades de enseña-aprendizaje más efectivas asegurando que todos los componentes están integrados.
Es importante crear una temática de curso que estructure las actividades junto con las estrategias que quieres conseguir para realizar un aprendizaje coherente. Para que los alumnos tengan claro las actividades que tienen que llevar a cabo, es necesario redactar el programa de la asignatura y estableces los criterios de evaluación y las soluciones a los posibles errores. De esta manera, los alumnos sabrán en todo momento qué es lo que deben hacer y cómo actuar en cada caso.

¿Me ha sorprendido algún paso? ¿Echo en falta alguno?

            No me ha sorprendido ningún paso de los expuestos en la tabla; ya que a mi parecer, son pasos  básicos que deben seguirse. Sin embargo, si he echado en falta alguno referente al análisis de las necesidades del grupo de alumnos con los que vas a trabajar. Ya que será necesario saber las capacidades y necesidades de cada alumno para elaborar las actividades de manera efectiva. En mi opinión, es algo esencial que se debe hacer en la planificación de la unidad didáctica para decidir el mejor desarrollo posible de las actividades.

¿Me recuerdan los pasos a los expuestos en el apartado sobre el aprendizaje autorregulado?

            Algunos de los pasos sí me recuerdan en parte al aprendizaje autorregulado. Sin embargo, éste último se centra más en la regulación del aprendizaje de uno mismo a través de la auto-observación y de la reflexión.
Lo que sí comparten ambos casos es la necesidad de establecer unas metas educativas claras así como unos medios de evaluación adecuados e igualmente significativos. De esta manera, se deja claro al alumno qué es lo que tiene que hacer qué es lo que se espera de él. Del mismo modo se destaca la necesidad de llevar a cabo todo esto de una manera integrada y coherente para seguir una estructura clara de aprendizaje.
            Es necesario también establecer distintas estrategias de aprendizaje que el profesor docente debe guiar pero que el alumno debe poner en práctica; ya que es el protagonista de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje. Es importante establecer unos límites adecuados al desarrollo y edad de los niños y que los niños conozcan las consecuencias de traspasar esos límites. De esta manera, se seguirá un modo de actuación tratando a todos con igualdad y justicia.

Aprendemos a enseñar para enseñar a aprender

            Si nosotros los profesores asumimos el aprendizaje autorregulado, nos será más sencillo adecuarnos al contexto y conseguir desarrollar dicho aprendizaje en nuestros alumnos. El alumno que se desarrollar en el aprendizaje autorregulado, es más consciente de sus capacidades y necesidades y será capaz de ver y entender con mayor claridad las estrategias que debe usar.
De esta manera, mediante el aprendizaje autorregulado, es más fácil eso de “aprender a enseñar para enseñar a aprender”. Si el profesor aprende a enseñar, necesitará plantearse qué estrategias cognitivas le son necesarias, qué metas quiere conseguir y qué va hacer para conseguirlas.

Diseñar la enseñanza y la misma acción de enseñar es un proceso de autorregulación

Esta afirmación es definitivamente cierta. Para enseñar es necesario diseñar un programa o una unidad didáctica a través de unos objetivos, un plan, una metodología y una evaluación concretos y específicos. Sin embargo, eso luego se concreta en la actividad misma y en la propia acción de enseñar. Por lo que una tarea va ligada a la otra y son continuas. Por lo tanto, desde mi punto de vista, es necesaria la autorregulación en ambos procesos; tanto en el de enseñanza por parte del profesor como en el de aprendizaje por parte de profesor y alumno. 

martes, 14 de febrero de 2012

Reflexión propia sobre Discroll


¿Quién aprende?

En el proceso de enseñanza aprendizaje, el aprendizaje es mutuo. Es decir, igual que el alumno aprende del maestro, el maestro aprende del alumno. De hecho, se aprende a ser maestro a través de la práctica de la enseñanza. Sí que es verdad que el maestro debe mantenerse al día con los nuevos avances y diferentes novedades sobre la materia que enseña y que además debe conocer su materia. Sin embargo, hay otros factores que no son únicamente conocimientos propiamente dichos. También hay valores y experiencias que hacen que un profesor crezca en su desarrollo profesional y que aprende en el día a día con el alumno. Desde el punto de vista del alumno, aprende del profesor una serie de conocimientos que le servirán en mayor o menor medida en su futuro. Sin embargo, también aprende unos valores que irán formando si personalidad. Y el maestro es uno de los principales encargados en transmitir dichos valores; ya que hoy en día, el profesor es casi la persona que más tiempo pasa con el alumno. El profesor ha de continuar con la tarea que los padres realizan en casa y transmitir al alumno unos valores que le permitan desarrollarse con total integridad.

¿Qué es el aprendizaje?

El aprendizaje es un proceso en el que se produce la adquisición de conocimientos y estrategias por parte del alumno para desarrollar su personalidad y poder defenderse en el día a día y ser capaz de relacionarse con su entorno. Durante este proceso, el profesor ejerce el papel de transmisor de conocimientos y estrategias. El alumno será el que decida que estrategias emplear y cómo y en qué contextos utilizarlas.

¿Quién determina metas, estrategias y condiciones de aprendizaje?

Las condiciones del aprendizaje están marcadas por varios factores. Uno muy influyente es el Estado. El Estado impone unas leyes mínimas que el currículo debe cumplir; por lo que los profesores deben tratar de adaptarse a él y cumplir los mínimos que exigen. Sin embargo, también tiene cierto grado de libertad para modificar algunos de los contenidos si lo viese necesario. Otro factor que influye totalmente en la determinación de las condiciones y metas del aprendizaje es el alumno. Esto es así porque no todos los alumnos son iguales. Es decir, que el profesor debe adaptar el currículo a las necesidades de los alumnos en la medida en que sea posible. No aplicará el mismo currículo a un alumno de capacidades normales que a otro que tenga capacidades más limitadas. Por todo esto , podríamos decir, que son varios los factores que determinan las metas, estrategias y condiciones de aprendizaje como el Estado, el profesor y el propio alumno.

¿Cuándo se toman las decisiones?

 Generalmente, las decisiones de toman antes, durante y después del proceso. Antes del proceso se toman decisiones como qué objetivos quieres cumplir, qué vas a necesitar para la consecución de dichos objetivos, etc. Sin embargo, en ocasiones también es necesario tomar decisiones durante el proceso; ya que el proceso de enseñanza-aprendizaje no es algo estático; sino que está sujeto a cambios. Del mismo modo, se pueden tomar decisiones después del proceso siempre que sea necesario realizar adaptaciones. De esta manera, dicho proceso de formación podrá mejorarse y hacerse más efectivo para futuras aplicaciones.

¿Quién establece los objetivos?

En mi opinión, los objetivos han de adecuarse a las características de los alumnos que el maestro tiene en su aula. Por lo tanto, es el propio alumno el que marca cuáles han de ser los objetivos. Sin embargo, también es cierto que han de cumplirse unos mínimos que se deben requerir a todo alumno en la medida de sus capacidades. Por lo tanto, es el alumno quien establece los objetivos en cuanto a máximos que se le pueden pedir; pero es el profesor el que tendrá que exigir unos mínimos en cuanto a las necesidades y capacidades el niño. Tienen que ser unos objetivos que el alumno pueda ser capaz de cumplir. Esto no quiere decir que se deba bajar el nivel de exigencia del maestro; sino todo lo contrario, el maestro debe adecuar los objetivos para que al alumno no le resulten muy fácil; pero tampoco que no pueda llegar a cumplirlos. Por ello, es importante elaborar los objetivos de manera precisa, para que el alumno entienda completamente qué es lo que se le está pidiendo y exigiendo. 


Conclusión final:


Por todo lo expuesto anteriormente, yo creo que el mejor aprendizaje es aquel centrado en el aprendizaje y adaptado a las necesidades y características del niño. Las decisiones son tomadas tanto por el profesor como por el adulto. Sin embargo, esto no significa que el profesor pierda su autoridad; sino que sabe cuándo el niño puede interactuar con él y decidir acerca de su propio proceso de aprendizaje. 
No es al alumno el único aprendiz en el proceso; sino que el profesor, e incluso la familia, también aprenden y se desarrollan a lo largo de proceso. Además, el aprendizaje no se centra en la adquisición de conocimientos, trata de conseguir que la persona se desarrolle íntegramente. 
Este enfoque motiva al profesor para continuar indagando sobre las características que se presentan en su clase y encontrar la mejor manera de desarrollar las capacidades de esos niños. Es un enfoque que, en mi opinión, reconoce el verdadera sentido de la buena educación. 

lunes, 13 de febrero de 2012

Teoría de la AUTODETERMINZCIÓN: Deci y Ryan


Deci y Ryan sostienen tres necesidades para que el aprendizaje sea posible: la necesidad de competencia (experimentar que uno mismo es capaz de conseguir resultados), necesidad de relación (seguridad de necesidad y conexión) y necesidad de autonomía (iniciación, mantenimiento y regulación de una actividad y la experiencia de las propias metas o valores personales).


Si el profesor consigue las tres necesidades en sus alumnos va a formar personas más autónomas e independientes y  más eficaces en sus acciones. Además, los niños se sentirán menos distantes hacia el aprendizaje y será mayor la sensación de que lo que aprenden guarda relación con cuestiones personales y tiene utilidad en la vida real.

Además, la teoría recoge variables contextuales para incentivar la motivación y el aprender a aprender como:

-          Reforzar la estructura para reforzar el sentimiento de competencia del niño
-      Dar soporte a la autonomía. De esta manera, si el niño sabe qué es lo que tiene que hacer se sentirá más seguro.
-          Aportar apoyo afectivo (involvement) que favorezca el vínculo más fuerte con sus compañeros y con el propio profesor.

¿Qué supone en la práctica la ECAA?

En mi opinión,  la ECAA no  ha realizado una correcta lectura y aplicación de la teoría expuesta en líneas superiores. Lo que se ha hecho es crear ambientes que aseguren el bienestar del niño a través del juego y la diversión y proponer actividades que apenas exigen esfuerzo; lo que reduce el nivel de inteligencia hacia los alumnos.

Sin embargo, este no es el objetivo de la teoría de la autodeterminación. Sí que es necesario motivar a los niños con actividades a través del juego y la diversión. Pero es contraproducente que, aunque las actividades se planteen a través del juego, no se exija cierto grado de esfuerzo. El objetivo de la ECAA debe ser un aprendizaje significativo que se oriente hacia la consecución de estándares altos de aprendizaje. Por lo tanto, habrá que pensar en nuevas formas de enseñanza que permitan desarrollar dicha teoría pero sin perder en calidad de enseñanza. 


domingo, 12 de febrero de 2012

Teoría de la AUTODETERMINZCIÓN: Deci y Ryan



Deci y Ryan sostienen tres necesidades para que el aprendizaje sea posible: la necesidad de competencia (experimentar que uno mismo es capaz de conseguir resultados), necesidad de relación (seguridad de necesidad y conexión) y necesidad de autonomía (iniciación, mantenimiento y regulación de una actividad y la experiencia de las propias metas o valores personales).

Si el profesor consigue las tres necesidades en sus alumnos va a formar personas más autónomas e independientes y  más eficaces en sus acciones. Además, los niños se sentirán menos distantes hacia el aprendizaje y será mayor la sensación de que lo que aprenden guarda relación con cuestiones personales y tiene utilidad en la vida real.

Además, la teoría recoge variables contextuales para incentivar la motivación y el aprender a aprender como:
-          Reforzar la estructura para reforzar el sentimiento de competencia del niño
-          Dar soporte a la autonomía. De esta manera, si el niño sabe qué es lo que tiene que hacer se sentirá más seguro.
-          Aportar apoyo afectivo (involvement) que favorezca el vínculo más fuerte con sus compañeros y con el propio profesor.

¿Qué supone en la práctica la ECAA?

En mi opinión,  la ECAA no  ha realizado una correcta lectura y aplicación de la teoría expuesta en líneas superiores. Lo que se ha hecho es crear ambientes que aseguren el bienestar del niño a través del juego y la diversión y proponer actividades que apenas exigen esfuerzo; lo que reduce el nivel de inteligencia hacia los alumnos.

Sin embargo, este no es el objetivo de la teoría de la autodeterminación. Sí que es necesario motivar a los niños con actividades a través del juego y la diversión. Pero es contraproducente que, aunque las actividades se planteen a través del juego, no se exija cierto grado de esfuerzo. El objetivo de la ECAA debe ser un aprendizaje significativo que se oriente hacia la consecución de estándares altos de aprendizaje. Por lo tanto, habrá que pensar en nuevas formas de enseñanza que permitan desarrollar dicha teoría pero sin perder en calidad de enseñanza. 


viernes, 10 de febrero de 2012

ECAA: enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje


Los principios psicológicos de la enseñanza centrada en el alumno que recoge la ECCA se dividen en cuatro tipos:

    1.   Factores metacognitivos y cognitivos
    2.   Factores motivacionales y afectivos
    3.   Factores evolutivos y sociales
    4.   Factores de diferencias individuales.

Desde mi punto de vista, dichos factores recogen muy bien todo lo que hay tener en cuenta en la enseñanza centrada en el alumno. Y es que, si el alumno es el centro de la enseñanza y es el protagonista de su propio aprendizaje, es necesario atender a sus características propias y personales. No podemos afirmar que el niño es el protagonista que ha de guiar su proprio proceso de enseñanza-aprendizaje, si no tenemos en cuenta cuáles son sus motivaciones, sus intereses, sus limitaciones, sus capacidades, sus puntos fuertes, su manera de pensar, sus habilidades o sus influencias.

Es necesario que el profesor se adapte al alumno. Está claro que si un profesor tiene 25 alumnos en su aula, no puede centrarse únicamente en un alumno. Pero ese profesor sí que ha de ser un buen observador para apreciar las dificultades que pueda presentar cada niño y modificar y adecuar las actividades para que los alumnos las lleven a cabo con la mayor eficacia posible.

Esto es algo importante a lo largo de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero se hace incluso más importante en los primeros cursos de la educación; en la educación infantil. En este momento, el niño comienza asentar las bases sobre las cuales más adelante irá desarrollándose. En este caso corresponden más tareas de socialización, hábitos o psicomotricidad. Es en los primeros cursos de primaria en los que comenzará con la lectura y escritura propiamente dichos. Por ese motivo, es esencial la observación en la etapa de la educación infantil y los primeros cursos de primaria.

¿Qué tengo que tener en cuenta como docente para atender a estos principios?

            McCombs y Whisler (2000) destacan cinco principios del aprendizaje que en mi opinión son totalmente aplicables a la práctica y que han de ser tenidos muy en cuenta:

    1.   Todo aprendiz es distinto y único
    2.   Las diferencias incluyen: estado emocional, cantidad y estilo de aprendizaje, estadio evolutivo, habilidades y necesidades académicas y no académicas.
    3.   El aprendizaje es un proceso constructivo
    4.   El aprendizaje a de realizarse en un entorno positivo
    5.   El aprendizaje es un proceso natural

Con todo esto, el profesor debe ser capaz de adaptarse a las necesidades de cada niño. En caso de no poder hacerlo, es conveniente que derive el caso a algún otro profesional si es necesario. Pero no debe ignorar el problema si se presentase. 


jueves, 9 de febrero de 2012

Pintrich


Fases del aprendizaje autorregulado según Pintrich:

Las fases del aprendizaje según Pintrich son cuatro:

     1.  Preparación, planificación, activación: el alumno debe planificar su esfuerzo en función de las metas que se proponga.
    2.  Auto-observación (self-monitoring): el alumno debe tomar conciencia de las condiciones y el esfuerzo que la tarea requiere.
   3.   Control, regulación: el alumno debe hacer uso de sus estrategias cognitivas y metacognitivas; por lo que debe haber un control de la persistencia y la motivación, así como de la búsqueda de ayuda si fuese necesario.
    4. Evaluación: el alumno debe elegir su comportamiento de actuación en función de la tarea que elija y el contexto en el que se encuentre; debe haber reacciones afectivas y atribuciones.




Tarea del docente:

El docente debe tener en cuenta que el alumno tiene que ser el centro de su aprendizaje para que llegue a autorregularse él mismo dicho aprendizaje. Por este motivo, debe adecuar los contextos a la situación del niño. En mi opinión, hoy en día se da demasiada importancia a los conocimientos; algo que como ya he mencionado en la entrada anterior en la que hablábamos del docente 2.0., actualmente ya no tiene mucho sentido. La información está al alcance de todos con un simple click en nuestro ordenador. Es verdad que no toda la información que podemos encontrar en verídica y útil. Sin embargo, el profesor es el encargado de regular dicha información procesada.
Lo que de verdad es importante en la tarea del docente en las aulas de la sociedad actual es centrarse en el cómo del alumno. Es necesario atender al cómo el niño interioriza la información y a cómo el niño va desarrollándose. Varios autores ya han criticado ésta idea con anterioridad como Dewey. Dewey criticaba directamente la falta de atención de las asignaturas en cuanto a los intereses del niño. Si el niño no está interesado por las asignaturas que aprenden en el colegio, no va a estar motivado en el aprendizaje; por lo que el aprendizaje autorregulado difícilmente podrá darse con eficacia. Esta es una idea que hoy en día vuelve a cobrar importancia y que en mi opinión debería tenerse en cuenta. Ya que el protagonista de aprendizaje es el propio alumno.



domingo, 5 de febrero de 2012

Mi reflexión sobre el aprendizaje autorregulado


El aprendizaje autorregulado  es un aprendizaje que, en mi opinión sí debería fomentarse en la educación que los niños de nuestra sociedad reciben. Dicho aprendizaje se basa  se centra en el niño poniéndolo como eje principal de su propia educación. Esto va a permitir al niño conocerse más y mejor así mismo, pero también va a poder hacerlo el docente; por lo que podrá adaptar mejor las actividades a las necesidades del niño y va a permitir que el niño desarrollo todas sus facultades de la manera más efectiva posible.

Además, es el propio docente, el que debe enseñar al alumno las estrategias necesarias para su desarrollo. A nivel cognitivo, las estrategias a utilizar son estrategias cognitivas de aprendizaje, metacognitivas de autorregulación  y de administración de recursos. Sin embargo, a la vez dichas estrategias deben basarse en las motivaciones y creencias del niño. Creencias sobre su capacidad, sobre la importancia y el valor de la tarea y lo más importante; creencias sobre sí mismo. Hemos de incentivar la creencia en el alumno, de que puede hacer lo que se proponga; siempre dentro de sus capacidades.





Una manera de llevar a cabo el aprendizaje autorregulado es la enseñanza razonada; que conlleva una explicación del significado de la actividad que se enseña. Así los niños entienden el por qué de las cosas y comprenden su significado. Por lo tanto, si cuando a un niño pequeño le mandamos a recoger sus juguetes, le decimos el motivo por el que debe hacerlo, sabrá que siempre, antes de cada comida, deberá recoger los juguetes para poder sentarse en la mesa. En el caso de los chicos más mayores, es necesario que entiendan la necesidad y el por qué de establecerse una metas propias. Si por ejemplo, una meta es no distraerse en la clase de matemáticas, debe entender por qué se ha puesto esa meta. Una razón puede ser porque si no, no se entera de qué hay que hacer en los problemas y luego suspende.

A lo largo de este proceso, el profesor debe ser un modelo activo que acompañe al alumno. Debe ser la guía que indique al niño el camino que debería seguir. Sin embargo, no debe “darle todo hecho”. Debe dejar que sea el propio alumno el que vaya viendo que estrategias son más efectivas. Debe permitir al alumno fijarse sus propias metas, pero ofreciéndole al mismo tiempo estrategias que pueda emplear. Es aquí cuando el aprender a aprender cobra sentido.