Los principios psicológicos de la
enseñanza centrada en el alumno que recoge la ECCA se dividen en cuatro tipos:
1. Factores metacognitivos y
cognitivos
2. Factores motivacionales y
afectivos
3. Factores evolutivos y sociales
4. Factores de diferencias
individuales.
Desde mi punto de vista, dichos
factores recogen muy bien todo lo que hay tener en cuenta en la enseñanza
centrada en el alumno. Y es que, si el alumno es el centro de la enseñanza y es
el protagonista de su propio aprendizaje, es necesario atender a sus
características propias y personales. No podemos afirmar que el niño es el protagonista
que ha de guiar su proprio proceso de enseñanza-aprendizaje, si no tenemos en
cuenta cuáles son sus motivaciones, sus intereses, sus limitaciones, sus
capacidades, sus puntos fuertes, su manera de pensar, sus habilidades o sus
influencias.
Es necesario que el profesor se
adapte al alumno. Está claro que si un profesor tiene 25 alumnos en su aula, no
puede centrarse únicamente en un alumno. Pero ese profesor sí que ha de ser un
buen observador para apreciar las dificultades que pueda presentar cada niño y
modificar y adecuar las actividades para que los alumnos las lleven a cabo con
la mayor eficacia posible.
Esto es algo importante a lo
largo de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero se hace incluso más
importante en los primeros cursos de la educación; en la educación infantil. En
este momento, el niño comienza asentar las bases sobre las cuales más adelante
irá desarrollándose. En este caso corresponden más tareas de socialización,
hábitos o psicomotricidad. Es en los primeros cursos de primaria en los que
comenzará con la lectura y escritura propiamente dichos. Por ese motivo, es
esencial la observación en la etapa de la educación infantil y los primeros
cursos de primaria.
¿Qué tengo que
tener en cuenta como docente para atender a estos principios?
McCombs y Whisler (2000) destacan
cinco principios del aprendizaje que en mi opinión son totalmente aplicables a
la práctica y que han de ser tenidos muy en cuenta:
1. Todo aprendiz es distinto y único
2. Las diferencias incluyen: estado
emocional, cantidad y estilo de aprendizaje, estadio evolutivo, habilidades y
necesidades académicas y no académicas.
3. El aprendizaje es un proceso
constructivo
4. El aprendizaje a de realizarse en
un entorno positivo
5. El aprendizaje es un proceso
natural
Con todo esto, el profesor debe
ser capaz de adaptarse a las necesidades de cada niño. En caso de no poder
hacerlo, es conveniente que derive el caso a algún otro profesional si es
necesario. Pero no debe ignorar el problema si se presentase.
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